miércoles, 28 de julio de 2010

KILIMANJARO

Aún queda mucho verano por delante y los verdaderos objetivos del año no han llegado, yo todavía los miro con respeto, con un ojo puesto en las citas clave y el otro en mi rodilla, que me permita seguir disfrutando de nuestra forma de vida y de entender el deporte y la montaña.

Ahí están la C.C.C. y vivir en Montblanc el ambientazo de la prueba reina del ultratrail mundial, y en octubre Cavalls del Vent en carrera para rendir homenaje a estas montañas que tanto nos dan y aportan.

Tirando la mirada atrás, no tan atrás, sólo unos pocos meses cuando apenas podía trotar y no encontraba cura a mi rodilla tras 7 meses de lesión, haber disfrutado de Cap de Rec, de Nuria Queralt, de Cavalls del Vent sub 24 horas, de noches de refugio y días de montaña con Judith, ya me parece un sueño hecho realidad, por favor que nada me despierte y sigamos así.

Como colofón a la temporada y punto final tenemos la oportunidad de vivir una aventura vital deseada des de hace mucho tiempo, uno de esos viajes que teníamos que hacer una vez en la vida, el Kilimanjaro, el techo de África.

Final de octubre es la fecha escogida, casualidades de calendario recibiré allí a los 33 añitos. Los detalles ya están cerrados y el viaje reservado, ha costado decidirse pero hace muchos años que lo tenemos en la cabeza. Si no pasa nada grave ni surgen imprevistos intentaremos llegar a esos casi 6.000 metros sobre el nivel del mar respirando ese aire enrarecido para intentar tocar el cielo con los dedos al menos por unas horas.

domingo, 25 de julio de 2010

CAVALLS DEL VENT SUB 24h. 2010

Estasen, justo bajo el majestuoso Pedraforca es el punto de inicio elegido para el intento de Cavalls del Vent

sub 24h. Allí están nuestros buenos amigos Samuel y Lidia para acompañarnos y animarnos en esta aventura.

A las 2:15 AM saltamos de los sacos y dejamos el dormitorio en silencio para prepararnos y salir. Desayuno que nos han dejado preparado y a las 3:07 nos ponemos en marcha.

Primera etapa Estasen a Gresolet, bajada complicada, algo húmeda y a la luz de los frontales todo es más difícil. En una horita nos plantamos en Gresolet, sello y a seguir. De camino a Sant Jordi primero toca subir, de salida de Gresolet nos entrenemos un poco localizando el camino correcto, nada grave, vamos para arriba. Una vez en el coll bajar hasta Cal Cerdanyola. Seguimos bien, al trote y disfrutando del silencio y soledad del bosque en plena noche.

Subimos Els Empedrats mientras el día empieza a despertar, baja bastante agua, esta vez hay pocas opciones de no mojarse, así que para que hacer equilibrismos, por el centro y agua hasta las rodillas. Que pesado se nos hace siempre llegar hasta el Sant Jordi, no le tenemos la medida cogida a este tramo. Finalmente llegamos, sello y a seguir, ya tenemos 2.

Tenemos unos tiempos de referencia, por control más que nada, son tiempos exigentes, para bajar de 17 horas. La noche nos ha retrasado más de lo previsto y vamos casi media hora por encima de esas referencias.

Hacia Rebost es una etapa cómoda, bajada, subida el Coll d’Escriu, más bajada y a subir. Nos plantamos en el inicio de la subida a Rebosta las 8:30, justo cruzando la carretera de Coll de Pal. Vamos para arriba. Qué tramos más duros tiene esta subida!!!! Subiendo, subiendo llegamos al refugio, allí está Ana, la guarda, desayunando en el “jardín” con vistas al Pedraforca, tú sí que sabes!!!. Avituallamos, cargamos agua, hablamos un poco con Ana, sello y a seguir subiendo.

Siguiendo las instrucciones de Silvia Tremoleda, desde la hora de marcha cada 15 minutos comemos un bocado de barrita energética. La sensación es curiosa, no tenemos hambre aunque nos sentimos muy ligeros tendiendo a vacíos, y nos sentimos perfectos de fuerzas, parece que el sistema funciona.

Seguimos subiendo hacia Niu. Des de la carretera de Coll de Pal es una subida continua hasta Niu, no está mal, más de 1.500 metros del tirón. El día es esplendido, despejado, buenas vistas, buena temperatura.

A las 11:45 llegamos a Niu, Judith ha subido muy bien, sin problemas con la altura, perfecta como antaño, parece que hemos dejado atrás los malos episodios de ahogo y mareo.

Ahora nos toca ir hasta Serrat, es una etapa que engaña, parece que es todo bajada pero hasta el Penyes Altes tiene bastante subida, el terreno es poco corredor y después tiene una bajada muy dura, de las que se te graban a fuego en los cuádriceps. No subimos el Penyes Altes, lo bordeamos por abajo. Está claro que con esta opción te ahorras unos metros de desnivel, pero lo que no tengo tan claro es que ahorres tiempo ya que el camino es muy lento, muy pedregoso y muy accidentado.

Ahora ya sí que sólo queda bajar hasta Serrat, primero por prados para acabar en el torrente pendiente y resbaladizo antes de la pista final. Qué bajada!!!!

Serrat, otra etapa más. Ahora tenemos una tramo de transición, vamos a aprovechar la pista que va a Cortals para comer un poco más mientras caminamos: pasas, frutos secos y 2 pequeños croissants rellenos de chocolate, el capricho del día.

Cerca de la Font Freda llegan los refuerzos, allí están Samuel y Lidia para acompañarnos en lo que queda de travesía, que bien, los cuatro cabalgando juntos.

Cortals, otro sello más al carnet de ruta, ya sólo quedan dos etapas. El retraso se ha ampliado un poco al bajar el ritmo para comer, rozamos la hora de retraso, da igual, de todos modos vamos muy bien, qué más da 17 que 18 horas, igualmente es muy bueno y las sensaciones están siendo increíbles, Judith está pletórica.

No hemos parada nada, lo justo para sellar y cargar agua, ni nos hemos sentado, van más de 13 horas sin descanso ni pausa, al ir comiendo poco y frecuente no ha hecho falta detenerse en ningún refugio. Duelen los pies y las piernas empiezan a estar cansada pero vamos bien, vamos muy bien.

La penúltima etapa hasta Prat d’Aguilo siempre se nos atraganta, es dura, poco corredora y con cierto desnivel que a estas alturas parece un autentico Everest. Judith va muy animada pero ya en la subida a la Vimboca se va quedando, llegó el cansancio.

Poco a poco va reponiéndose y el resto de la etapa va bastante bien aunque corremos menos que antes. Cuando empieza la bajada más clara ya vuelve a estar a tono y retomamos un buen ritmo.

Prats d’Aguilo y sólo nos queda un hueco en el carnet de ruta, esto es nuestro, sólo el Pas dels Gossolans y una larga bajada de pista se nos interpone en nuestro objetivo.

Vamos para arriba, a rematar la faena. Judith va subiendo fuerte, tenemos el sub 18 al alcance. Una vez coronado Gossolans y con Samuel animando nos toca trotar todo lo posible para ir perdiendo altura, primero entre prados, luego por pista hasta llegar al Collet, de aquí ya los poco más de 5 KM por más pista hasta el Pedraforca.

Trotamos, aguantamos trotando aunque las piernas empiezan a pedir descanso, pero no podemos desfallecer ahora, hay que rematar el gran día que hemos tenido.

Así llegamos los cuatro a Estasen y compartimos la alegría del éxito: 17h50, gran tiempo para los casi 80 KM y 9.000 metros de desnivel acumulado de esta preciosa y excepcional vuelta al Cadí.

Poder compartir unas horas de ruta y la alegría final con Samuel y Lidia ha sido la guinda a un gran pastel.

El día ha salido redondo, excepcional y Judith ha esta enorme, inmensa, toda una campeona. No ha parado en las casi 18 horas, no ha parado ni 5 minutos, no se ha sentado, no hemos descansado y hemos pasado el día a base de barritas y geles. Impresionante, hoy ha sido un día para recordar, ESTAS HECHA UNA CAMPEONA!!!!.

jueves, 22 de julio de 2010

NOS VAMOS A CAVALLS

Mañana a estas horas estaremos en el refugio del Pedraforca nerviosos y acabando de repasar los detalles de Cavalls del Vent delante de una infusión que ayude a conciliar unas pocas horas de sueño.

Hace 4 años fue esta travesía realizada en tres días de esfuerzo y sacrifico cargados con mochilas de 15 KG a la espalda la que nos despertó el gusanillo del dar zancadas una tras otra y ver hasta dónde nos llevan nuestros pies.

Entonces coincidimos con algunos locos que completaban el mismo recorrido en menos de 24 horas, nos parecía increíble, los mirábamos atónitos en los refugios mientras cenábamos, eran súper hombres, no sabíamos ni que eso se pudiera hacer, parecía imposible.

Al año siguiente volvimos y completamos la travesía en menos de 36 horas. La botas dejaron paso a las bambas, la pesada mochila se convirtió en ligero Camel Back y mallas en lugar de pantalones de treking, ya empezábamos a formar parte de ese grupo de locos.

Al siguiente año nos enfrentamos al gran reto, sub 24 horas. Nuestra primera gran travesía, nuestra primera gran ultra, gastamos más de 2 horas en paradas en los refugios: desayuno, comida, merienda y cena, como unos señores. El último tercio de la travesía fue una odisea para Judith, no pudimos correr nada, des de Sant Jordi hasta Rebost con las zapatillas convertidas en zuecos ya que la estructura de la propia zapatilla le destrozo el talón y era imposible dar un paso más. Perdiendo un frontal y a duras penas completamos el círculo mágico des de Rebost en 22h35. Ya éramos sub 24h.

El verano pasado por culpa de mi rodilla nos quedamos sin nuestra cita anual con el Cadí.

Mucho ha pasado y muchos kilómetros tenemos en las piernas en estos 4 años, pero la ilusión es la misma o más que entonces, los nervios también. Tenemos un cariño especial a esas montañas, recorrer sus caminos nos hace sentir como en casa.

Mañana a las 3:00 AM empieza una nueva aventura, juntos trotando de nuevo, largas horas en la montaña, por una parte cuantas menos mejor, por otra cuantas más mejor, y es que se está tan bien allí!!!

Deseadnos suerte, el domingo os contamos.